Gracias por leerme

No tengo la intención de exponer mi vida trágica o feliz, sólo tener un recipiente de ideas, experiencias y emociones, ¿por qué? porque se puede.

16/7/2014

Así está la cosa:

Desde que Peña Nieto entro al poder del gobierno mexicano hace dos años, se ha dedicado a incumplir las promesas hechas en su campaña electoral y, por el contrario, ha propuesto una serie de reformas constitucionales que, en general, afectan al pueblo y benefician a los como él.

No digo a ciencia cierta que todo lo propuesto y modificado en las reformas, por cierto, ya aprobadas por el legislativo, sean del todo malas, pero en lo que a mi respecta como ciudadana clase media, trabajadora profesionista independiente, me afectan de maneras específicas.

Según he entendido, una de las reformas, la política, entre otras muchas características que seguramente desconozco o no comprendo, permite que un diputado o senador gane más de 200 mil pesos mensuales y además los gane por hasta ocho años, ya que esta misma reforma, permite la reelección. Mientras tanto tú, mexicano clase mediero, ganas 20 veces menos y los más probable es que trabajes mucho más y mejor que ese a quien pusiste en esa posición. Sin contar que, como político, tendrá derecho a autos, casas, lujos, y a ti te será imposible adquirir una casa propia, o darte esas vacaciones deseadas, gracias a esa misma reforma que decrece las prestaciones que eran por ley y los contratos a largo plazo. Y todo esto, mientras tu presidente viaja en el avión más caro del mundo, el cual compró con tu dinero.

Después viene la reforma hacendaria o de impuestos, la cual, si te descuidas un poquito, te cobra hasta tres veces el IVA sobre los productos que consumes. Hacienda ahora tiene todo el derecho a revisar tus cuentas, ingresos y egresos, de tal manera que por cada peso que entra a tu bolsillo, mínimo 16% les toque a ellos. Ahora resulta que el señor que tiene un puesto de fruta en el parque, tendrá que darse de alta en el sistema, y declarar mensualmente lo que gana, cuando lo más probable es que no sepa utilizar una computadora y no tenga el tiempo y el dinero para perderlos un día al mes yendo a atender procesos mal explicados por los "servidores" públicos. Y deja tú, mexicano, que se cobren los impuestos correspondientes pero, ¿EN DÓNDE ESTÁN ESOS IMPUESTOS? si las calles están rotas, si vivimos siempre inseguros, si las oficinas de gobiernos son un nido de corrupción y burocracia...

La reforma de telecomuncaciones, como es bien sabido, monopoliza los medios de comunicación y elimina todos aquellos pequeños medios en radio, televisión y prensa escrita que a nuestras autoridades no les convengan. Como usuarios, nuestra privacidad ahora es nula; digo, el que nada debe nada teme, pero la privacidad, la libre expresión y el acceso a la información son derechos universales.

La reforma que más famosa se ha convertido a nivel internacional, aunque no a nivel nacional, es la energética. Sí, nos quitan el petroleo, aunque algunos de mis amigos aún dicen la frase "hay que modernizarnos"... será por esa publicidad de Peña Nieto que decía exactamente lo mismo. Y en lo personal estoy muy de acuerdo, hay que modernizarnos pero, privatizar (por que se privatiza, Sí) no es modernizar, modernizar hubiera sido apostar por energías renovables, o todas esas nuevas energías que utilizan los países más conscientes y de las cuales sé poco.  Se vendió la empresa pública nacional más importante que teníamos, ya no es nuestra. Además, no se vendió sólo la empresa; como bien dicen las letras chiquitas de esta reforma, los extranjeros que invierten en PEMEX podrán solicitar las tierras y todo lo que en ellas haya, al país (comuneros y ejidatarios) para poder llevar a cabo su chamba como mejor puedan. Ah... y sin contar que los procesos que llevarán a cabo para la extracción y refinamiento del petroleo contraminarán suelo, aire y agua y en poco tiempo nos veremos envueltos en un montón de enfermedades.

No es un secreto que los gobiernos en nuestro país siempre han venido haciendo esta clase de cochinadas para beneficiarse a ellos mismos y dejar a la población peor de como la encontraron cuando entraron al poder. Pero en esta ocasión veo una gran diferencia, mucha población joven con acceso aún a medios de comunicación alternativos, sabemos que nos están chingando y de frente, pero no hacemos nada. Es nuestra responsabilidad dejar nuestro rol de mexicano agachón-inconsciente-conformista, y salir a la calle y mostrar inconformidad, coraje; de exponerla en una red social o en una mesa en la comida familiar, en una noche de reunión de amigos. Es nuestro deber informarnos y comunicarlo a quienes menos informados están, es nuestro deber que no nos valga madres. Es nuestro deber no pasar a ser la generación joven que pudo haber hecho algo y la generación donde más nos chingaron. Es nuestra obligación tratar de hacer algo mejor, por los hijos que tenemos o vamos a tener. Ya no se valen frases como:
"a mi no me importa la política",
"el gobierno que haga su chamba, yo hago la mía",
"yo desde mi posición genero cambios",
" los que se quejan sólo pierden el tiempo, que se pongan a trabajar".

¿No te da coraje tanto que trabajas y lo poco que ganas? ¿No te da coraje ver a tanta y tanta gente pobre por las calles? ¿No te duelen los niños "de la calle", los migrantes? ¿No te dan asco los shows de los políticos de mierda? ¿No te da miedo ver tu futuro en este país?

31/5/2014

No soy yo

Vas a encontrar a una chica, no tan complicada como yo, no con tantas cosas en la cabeza, no con tantas telarañas y miedos.
Vas a encontrar a esa chica que se parezca a ti, a quién no lo afligen las pequeñas cosas de la vida, para quien las circunstancias han sido más fáciles, alguien que no vea la vida con una lupa incluida.
Vas a encontrar a esa chica que no te te quiera con tanta pasión, que sólo te quiera. Quien se conforme, quien no busque más. Quien sólo piense en el momento, quien no se cuestione. Yo no soy.

5/5/2014

Costa Rica y Nicaragua

No puedo separar mi visita a estos dos países. Fueron pocos días de viaje, y la visita a uno fue en medio de la del otro.

Llegamos primero a San José en Costa Rica, dicen que esa ciudad no tiene nada que ofrecer, yo sólo vi su centro, que en realidad es lindo de noche. Buen café, buen pan, comenzamos a tratar con la gente, muy amable y servicial, así fueron durante todo el viaje.

Después visitamos dos playas en el Pacífico, Tamarindo y Montezuma; ésta última la mejor, con un ambiente muy tranquilo, playas casi vírgenes, sin hoteles, ni restaurantes a pie de playa, pero un pequeño pueblo que te ofrecía toda la diversión. Tiene cascadas, oportunidad para hacer senderismo y ver variedad de animales. Hasta aquí parecen pocos lugares dirán, para un país tan pequeño en comparación con México, pero en realidad las distancias, a pesar de que son cortas, se hacen largas gracias a los pocos medios de transporte y los caminos que son malos; sin tomar en cuenta el mal sentido del tiempo, heredado de los indígenas americanos, supongo, que viven los ticos.

Rapidito nos fumos para Granada, en Nicaragua. Es una ciudad pequeña, dicen que de las más lindas de Nicaragua, la verdad es que su centro es pintoresco, pero algunos lugareños nos decían que no saliéramos de ahí, podía ser peligroso. La comida muy mala, no hay variedad, ofrecen el gallo pinto (arroz y frijol negro) como la gran especialidad, pero esto no es muy especial para un mexicano.

Nos movimos a Ometepe, esta Isla en el lago Nica, en el centro del país (creo). Su particularidad es que tiene dos grandes volcanes al centro de la isla, con numerosa cantidad de poblados al rededor. Estuvimos en casa de un amigo francés, bueno, una casa-cabaña en construcción, linda, pero no era lo que esperaba. En realidad no tenía idea de cómo sería este sitio y cuáles serían las condiciones. La comunidad era pequeña, con pocos servicios de agua, luz, sanitarios, transporte, alimentos. Pero definitivamente, esta fue la mejor manera de conocer el lugar. Aquí en Ometepe subimos el volcán Maderas; ha sido una experiencia de las más fuertes que me han ocurrido en un viaje.

Salimos temprano relativamente, con un guía de la comunidad para subir el volcán, que en realidad era un chico que hacía más de un año que no pisaba el volcán. Pero que sin él, definitivamente no hubiéramos sobrevivido. Desayunamos en el camino para llegar al pie del volcán, entre caminata y un paseo en canoa manejado por Edel (el guía). Por fin llegamos al volcán después de dos horas. (Nos habían dicho que eran 4 horas de subida y otras 4 horas de bajada del volcán, pero nunca nos dijeron que eran más de 2 horas de camino para llegar a él). La subida fue intensa, sobre todo las primeras 2 horas, recuerdo, esa falta de ejercicio disciplinado y las cajetillas de cigarro, siempre dificultan los inicios en estas actividades. Ofrecí ese cansancio por el amor que quiero encontrar, por olvidar mis relaciones pasadas. Pensé en todos los nombres a los que he querido.

La última media hora de subida fue desesperante, no veíamos la punta, pero al final valió la pena, la vista desde arriba hacia el centro del volcán era muy linda, entre nubes, entre el viento. Sólo pudimos estar al rededor de 30 minutos allí arriba. Edel parecía asustado, eran las 3:30 pm y teníamos que estar abajo antes de las 6 pm para que no nos agarrara la noche. Comenzamos la bajada. Qué cosa tan horrible, después de dos horas de bajar con gran dificultad por las piedras, el barro, el hambre y la sed, sentía que no avanzaba nada. Trataba de ser rápida, brincaba, me arriesgaba gracias a la presión de Edel. Mi amiga estaba muy cansada, se caía constantemente. Después de 3 horas de bajar, Edel tenía que cargar a mi amiga, ella gritaba, decía que no podía más. Mis piernas ya no funcionaban igual, pero si me quejaba como ella, nunca íbamos a salir de allí. Nos tomó la noche arriba del volcán, creo que el miedo me empujaba a ir más rápido, pero no podía adelantarme mucho, Edel tenia a mi amiga, o bien en la espalda, o bien de la mano, ella ya no podía sola, lloraba, preguntaba hasta cuándo.

Lloré, pedí 5 minutos para tirarme en el piso, me enojé conmigo misma; por mi culpa estábamos ahí, yo insistí en subir el volcán, a pesar de que ya había probado la experiencia en Ecuador, y aún así insistí sabiendo que mi amiga tenía peor condición que yo. Soy testaruda, eso lo debo de cambiar. Pensé que tal vez tanto cansancio mental y físico serviría de algo, seguro encontraría el amor. Y nadie en México sabía que estábamos allí, y si nos pasaba algo... Me caí, me levanté, Mi ropa se rompió, estaba sucia. Sentía cada nervio y músculo adolorido de mi cuerpo. ¿Así sentirían los migrantes en sus largos recorridos? Qué pena.

Al fin llegamos al rededor de las 10 pm a una granja- hostal, no pudimos llegar hasta la casa de mi amigo, comí, me enjuagué todo el cuerpo y me fui a la cama. No dormía, tenía pesadillas, me veía en el volcán cayendo a algún precipicio. Estábamos bien.

Al día siguiente nos fuimos de regreso a Costa Rica, pasamos por Liberia, no había nada. Llegamos a la Fortuna y a las aguas termales que bajan del volcán El Arenal; riquísimo, me lo merecía, un masaje con agua caliente, una expoliación con café y que una costarricense me bañara cual bebé. Gracias a la vida que me permitió vivir esos momentos.


6/3/2014

La nueva época

Me complace mucho poder decir que soy de esa generación que vivió el cambio a la era de la información de una manera consciente. Es decir, cuando niña y adolescente,  aún no existía el uso masivo de Internet y todas las herramientas tecnológicas que apoyan a nuestra vida actual para informarnos y comunicarnos con mayor facilidad. Fue hasta hace alrededor de cinco años que comencé a utilizar las redes sociales y el Internet de manera paulatina, hasta que ahora se ha convertido en mi cotidianidad y, me confieso, no sé qué haría sin ello ahora.

Mucho se dice en contra del uso de internet, celulares inteligentes y redes sociales. Podemos ver niñ@s de dos años utilizando tabletas fácilmente. Adolescentes que exponen su vida por redes sociales,  y se exponen a diferentes delitos; que tienen tanto acceso a la información, pero no saben diferenciar  lo positivo de lo negativo. Jóvenes que viven más en una realidad virtual, porque, a fin de cuentas, también es una realidad. Y se enamoran por Internet y viajan por Internet, y conocen y forman su personalidad, sí, a través de Internet. Adultos que son marginados por sus pocos conocimientos sobre el uso de estas tecnologías, tanto en aspectos laborales, como sociales.

Pero también hay una parte positiva en todo esto. He encontrado y compartido experiencias con viajeros de todo el mundo a través de redes sociales, tengo acceso a la información que, en la época pasada, me hubiera costado grandes cantidades de dinero y esfuerzo. He tenido la oportunidad de estudiar, de reencontrar personas. Al contrario de lo que muchos puedan opinar, creo firmemente que la tecnología me acerca más a la gente que, por situación geográfica, de otra manera no sabría nunca de ellos. Me acerca, de igual manera, a la gente que tengo cerca físicamente, al acordar reuniones y compartir ideas de una manera constante. He visto a jóvenes, indígenas, por ejemplo, en lugares lejanos estudiar a través de una computadora, luchar por sus derechos, pedir ayuda.

El problema, si existe alguno, no es el desarrollo de la tecnología, sino la poca educación sobre su uso, que ciertamente podría ser desmesurado, así como la poca apropiación que de ellas tenemos. El uso de toda tecnología podría resultar peligroso, en dependencia de los fines que le demos.


En ocasiones observo a mis sobrinas pequeñas jugar con sus aparatos electrónicos; me da tristeza, siento que no disfrutan, como yo lo hice alguna vez, de su niñez, pero me equivoco, lo que sucede es que ya no es la misma realidad. Tuve una gran ventaja, pertenecer, felizmente, a dos diferentes épocas. 

26/2/2014

India

Uno de esos viajes maravillosos. India no es un país fácil de viajar, dicen que, o lo terminas odiando o amando. Yo definitivamente volvería.

Podría contar tantas cosas sobre lo que vi y sentí en este viaje, pero creo que ninguna foto y ningún diario, se acercarían a esa realidad. Definitivamente quien quiera conocer sobre este país, tendría que verlo con sus propios ojos.

Conocí sólo seis ciudades del norte del país, supongo que las más turísticas, Delhi, Agra, Varanasi, Jaipur, Jaisalmer y Mumbai. Dos de ellas me impactaron más, Varanasi, esa ciudad a orillas del Río Ganges, en donde se llevan a cabo los baños a manera de ritual y la quema de sus muertos. Independientemente de eso, sus callejones, las ceremonias en bendición de las cinco entradas al Ganges todos los días a las 6 pm, el ambiente religioso y el montón de iglesias, te hacen sentir en un sitio peculiar y sin igual. Por lo menos así me sentí.

La otra cuidad fue Jaisalmer, que a su alrededor tiene un desierto impresionante, nunca había visó uno. Me pude resbalar por sus dunas, jugar con los fósiles, inspirarme con su inmensidad.

Pero no todo es bonito y místico, en realidad es un país sucio o complicado. El tráfico en las ciudades es para volverse loco, entre coches, tuc tuc, caballos, camiones,perros, vacas, gente, etc, es un verdadero caos. Te cuesta trabajo acostumbrarte al olor; una mezcla de basura quemada, gasolina, especias, orines... Pero supongo que esto es también lo que le hace peculiar.

La gente es muy similar a nosotros... creo; son religiosos, amables, buenos vendedores que si te dejas, puede que hasta te roben. Lo que no puedo soportar es su poca visión de una ciudad mejor cuidada y de exigencia al gobierno de mejores circunstancias de vida... igual que nosotros... supongo, aunque en otros niveles. Sé poco de su situación política y económica, así que no me atrevo a opinar.

Hice Yoga, aprendí sobre algunos de sus dioses, abracé a un elefante, oriné entre vacas, ratas y tierra, comí su comida callejera, fumé su hachís, bebí de su té, hablé con su gente, amé a su gente, vi su necesidad y su fe. Para mi, eso es India.