Gracias por leerme

No tengo la intención de exponer mi vida trágica o feliz, sólo tener un recipiente de ideas, experiencias y emociones, ¿por qué? porque se puede.

6/3/2014

La nueva época

Me complace mucho poder decir que soy de esa generación que vivió el cambio a la era de la información de una manera consciente. Es decir, cuando niña y adolescente,  aún no existía el uso masivo de Internet y todas las herramientas tecnológicas que apoyan a nuestra vida actual para informarnos y comunicarnos con mayor facilidad. Fue hasta hace alrededor de cinco años que comencé a utilizar las redes sociales y el Internet de manera paulatina, hasta que ahora se ha convertido en mi cotidianidad y, me confieso, no sé qué haría sin ello ahora.

Mucho se dice en contra del uso de internet, celulares inteligentes y redes sociales. Podemos ver niñ@s de dos años utilizando tabletas fácilmente. Adolescentes que exponen su vida por redes sociales,  y se exponen a diferentes delitos; que tienen tanto acceso a la información, pero no saben diferenciar  lo positivo de lo negativo. Jóvenes que viven más en una realidad virtual, porque, a fin de cuentas, también es una realidad. Y se enamoran por Internet y viajan por Internet, y conocen y forman su personalidad, sí, a través de Internet. Adultos que son marginados por sus pocos conocimientos sobre el uso de estas tecnologías, tanto en aspectos laborales, como sociales.

Pero también hay una parte positiva en todo esto. He encontrado y compartido experiencias con viajeros de todo el mundo a través de redes sociales, tengo acceso a la información que, en la época pasada, me hubiera costado grandes cantidades de dinero y esfuerzo. He tenido la oportunidad de estudiar, de reencontrar personas. Al contrario de lo que muchos puedan opinar, creo firmemente que la tecnología me acerca más a la gente que, por situación geográfica, de otra manera no sabría nunca de ellos. Me acerca, de igual manera, a la gente que tengo cerca físicamente, al acordar reuniones y compartir ideas de una manera constante. He visto a jóvenes, indígenas, por ejemplo, en lugares lejanos estudiar a través de una computadora, luchar por sus derechos, pedir ayuda.

El problema, si existe alguno, no es el desarrollo de la tecnología, sino la poca educación sobre su uso, que ciertamente podría ser desmesurado, así como la poca apropiación que de ellas tenemos. El uso de toda tecnología podría resultar peligroso, en dependencia de los fines que le demos.


En ocasiones observo a mis sobrinas pequeñas jugar con sus aparatos electrónicos; me da tristeza, siento que no disfrutan, como yo lo hice alguna vez, de su niñez, pero me equivoco, lo que sucede es que ya no es la misma realidad. Tuve una gran ventaja, pertenecer, felizmente, a dos diferentes épocas. 

26/2/2014

India

Uno de esos viajes maravillosos. India no es un país fácil de viajar, dicen que, o lo terminas odiando o amando. Yo definitivamente volvería.

Podría contar tantas cosas sobre lo que vi y sentí en este viaje, pero creo que ninguna foto y ningún diario, se acercarían a esa realidad. Definitivamente quien quiera conocer sobre este país, tendría que verlo con sus propios ojos.

Conocí sólo seis ciudades del norte del país, supongo que las más turísticas, Delhi, Agra, Varanasi, Jaipur, Jaisalmer y Mumbai. Dos de ellas me impactaron más, Varanasi, esa ciudad a orillas del Río Ganges, en donde se llevan a cabo los baños a manera de ritual y la quema de sus muertos. Independientemente de eso, sus callejones, las ceremonias en bendición de las cinco entradas al Ganges todos los días a las 6 pm, el ambiente religioso y el montón de iglesias, te hacen sentir en un sitio peculiar y sin igual. Por lo menos así me sentí.

La otra cuidad fue Jaisalmer, que a su alrededor tiene un desierto impresionante, nunca había visó uno. Me pude resbalar por sus dunas, jugar con los fósiles, inspirarme con su inmensidad.

Pero no todo es bonito y místico, en realidad es un país sucio o complicado. El tráfico en las ciudades es para volverse loco, entre coches, tuc tuc, caballos, camiones,perros, vacas, gente, etc, es un verdadero caos. Te cuesta trabajo acostumbrarte al olor; una mezcla de basura quemada, gasolina, especias, orines... Pero supongo que esto es también lo que le hace peculiar.

La gente es muy similar a nosotros... creo; son religiosos, amables, buenos vendedores que si te dejas, puede que hasta te roben. Lo que no puedo soportar es su poca visión de una ciudad mejor cuidada y de exigencia al gobierno de mejores circunstancias de vida... igual que nosotros... supongo, aunque en otros niveles. Sé poco de su situación política y económica, así que no me atrevo a opinar.

Hice Yoga, aprendí sobre algunos de sus dioses, abracé a un elefante, oriné entre vacas, ratas y tierra, comí su comida callejera, fumé su hachís, bebí de su té, hablé con su gente, amé a su gente, vi su necesidad y su fe. Para mi, eso es India.


3/1/2014

Un deseo

Te deseo un amor único en la vida, de esos que significan todo y que te hacen sentirte vivo.
Te deseo que alguien te ame tanto que sientas que has logrado todo en la vida.
Alguien que sea capaz de darlo todo por ti, que luche por ti, alguien para quien seas realmente importante.
Te deseo caminatas por la playa, besos largos, largos atardeceres a su lado.
Que te sientas protegido, acompañado, seguro, completo, que te sientas feliz.
Te deseo el amor que siempre he deseado para mi.

11/11/2013


La lucha en Palestina ha sido larga. Seguramente no puedo ni imaginar el dolor de un pueblo que sufre este tipo de situaciones.

Esta mujer me erizó la piel la primera vez que vi este video, y lo sigue haciendo cada vez. Es hermosa la capacidad de transformar el dolor en un poema; sublimar y poder conmover al otro, y al mismo tiempo explicar un poco su realidad.


4/11/2013

Mis libros

Uno a uno se van cerrando esos libros releídos, remarcados, maltratados, para ser guardados en un lugar donde tal vez le sirvan a alguien más, y de donde jamás los pueda recuperar, porque así debe de ser con algunos libros; tal vez sólo así pueda llegar uno nuevo ante mis ojos, con ese aroma y entusiasmo que provoca un buen libro nuevo.

8/7/2013

Viajar y enamorarse

Viajar y estar enamorado me parecen dos sensaciones similares; pierdes la noción del tiempo, importan los pequeños detalles, vibras tranquilidad, no quieres que se termine, se vuelve una adiccion, te apasionas, vives sólo en ese presente.
Y cuando se termina te deprimes, estás cansado y no quieres repetirlo en un buen rato.